
Aliene Villaça, profesora STEAM, orienta a un joven junto a su madre en una actividad práctica de electrónica. Momento que refleja la pedagogía compartida.
Este mes reunimos a todo nuestro equipo de educadores para dialogar sobre cómo la afectividad transforma el aprendizaje. Nuestras iniciativas actúan en territorios periféricos y enfrentan a diario el desafío de crear espacios realmente acogedores. Vamos a explorar aquí nuestros principales aprendizajes, que guiarán los procesos de educación de aquí en adelante.
Liderado por Aliene Villaça, doctora en Educación y coordinadora de Educación STEAM, y Patrícia Polzl, con licenciatura y grado en Artes Visuales y profesora de Educación STEAM de la Casa Hacker, creamos un espacio de intercambios genuinos, donde nuestros educadores compartieron vivencias, desafíos y descubrimientos sobre educación en los territorios históricamente vulnerabilizados y periféricos en los que actúa la Casa Hacker.
Afectividad: ¿qué significa realmente?
¿Alguna vez te detuviste a pensar en lo que hace que una clase sea verdaderamente significativa? Según Aliene Villaça, la afectividad no es apenas cariño o gentileza. Es todo aquello que mueve a una persona: sus motivaciones, sus sueños, sus dolores. Es todo lo que afecta cómo se ve y cómo se relaciona con el mundo.
Cuando un educador reconoce eso, cambia todo. Deja de ser importante apenas “pasar contenido”. Pasa a ser esencial crear condiciones para que cada participante se sienta reconocido, capaz y parte importante del proceso educativo.
El psicólogo ruso Lev Vigotski, que estudió profundamente cómo aprendemos, mostró que la mediación afectiva no es un “lujo humanista”: es, en realidad, un mecanismo fundamental para el desarrollo cognitivo. Cuando un educador establece vínculos genuinos con quien aprende, está creando las condiciones ideales para que el aprendizaje realmente ocurra.
La realidad de quien aprende
Cada persona que llega a una de nuestras iniciativas trae consigo:
- su historia de vida, sus vivencias;
- sus expectativas y frustraciones anteriores;
- su situación económica, familiar y social;
- sus capacidades y limitaciones reales.
Todo eso impacta directamente en cómo aprende. Ignorarlo es condenar el proceso al fracaso desde el inicio.
Escucha activa
Todo el equipo comparte un punto convergente: la escucha activa es una práctica fundamental en todas las iniciativas.
Pero ¿qué significa eso en la práctica? No es apenas “dejar que el otro hable”. Es estar genuinamente disponible para oír no solo las palabras dichas, sino también los silencios, las expresiones del cuerpo, lo que no se verbaliza. Patrícia Polzl, profesora STEAM, destacó que esa escucha permite a los educadores identificar necesidades reales que frecuentemente difieren por completo de lo que estaba planificado inicialmente.
El educador brasileño Paulo Freire propuso algo revolucionario en su tiempo: el educador no es detentor de verdades, sino facilitador de diálogos donde todos aprenden mutuamente. Esa es la base de la pedagogía dialógica: aquella donde educador y educandos conversan, intercambian, construyen conocimiento juntos.
Relaciones horizontales
En la Casa Hacker, los educadores no se posicionan como autoridades que tienen todas las respuestas. Actúan como mediadores (a veces los llamamos facilitadores también) que estimulan la autonomía, la creación y el protagonismo de quien está aprendiendo. Esa postura rompe barreras históricas entre “profesor” y “alumno”: rótulos que muchas veces reproducen desigualdades.
Cuando esa horizontalidad existe, algo cambia: los participantes se sienten más libres para crear, cuestionar, equivocarse y aprender de sus propios errores.

Lyneker, DJ y liderazgo territorial del Distrito Campo Grande apoyado por el Hub de Cidadania Ativa Quebrada em Movimento, desarrollando actividades en el coworking abierto de nuestra iniciativa en el territorio.
La confianza no ocurre por casualidad
La confianza se construye desde el primer contacto. En Minas em Tech, por ejemplo, el proceso comienza mucho antes de trabajar con los estudiantes. Los educadores visitan las escuelas, conversan con la dirección, los profesores, las familias. El primer encuentro conjunto, con presentación formal del proyecto, es un momento crucial para establecer: “estamos aquí de verdad, con compromiso mutuo”.
Nara Leme, profesora STEAM de Hackerclubes, citó a la pensadora afroamericana bell hooks para reforzar un principio esencial: “no castigar la verdad”. Significa permitir que los participantes se expresen auténticamente, sin miedo a represalias por decir cosas “incorrectas” o “inesperadas”.
Hooks, en su obra “Enseñar a transgredir”, profundiza la pedagogía de Freire con una perspectiva feminista y antirracista. Para ella, la educación es un acto político. Los profesores deben crear espacios donde todas las voces —independientemente de género, raza, clase— sean verdaderamente valoradas.

Clase de la iniciativa Hackerclubes en Río de Janeiro, donde los participantes aprenden en estaciones y en parejas para la construcción conjunta del proyecto.
Educación no violenta
Los educadores de la Casa Hacker compartieron los pilares de la Educación No Violenta:
- observar la situación sin prejuicios;
- nombrar y reconocer las emociones involucradas;
- expresar pensamientos con claridad y honestidad;
- pedir de forma respetuosa, sin exigencia ni castigo.
Detalle práctico y poderoso: Nara Leme destacó que debemos evitar la palabra “pero” después de los elogios. Cuando decimos “hiciste un buen trabajo, pero…”, ese “pero” descalifica todo lo que vino antes. La afirmación positiva desaparece.
El consultor estadounidense Marshall Rosenberg desarrolló la Comunicación No Violenta (CNV), estructurando la comunicación en torno a: observación (lo que realmente ocurrió), sentimiento (lo que sentí), necesidad (lo que yo necesitaba) y pedido (lo que estoy pidiendo ahora). Esa estructura elimina juicios y violencias simbólicas que reproducen desigualdades.
Cuando hay conflictos
Por aquí, los conflictos no se resuelven con castigo automático. El enfoque privilegia conversaciones individualizadas para comprender motivaciones reales.
Cuando hay desinterés en clase, los educadores investigan: ¿necesidad de ingresos en la familia? ¿Embarazo? ¿Situaciones familiares complejas? ¿Salud? Esas causas estructurales casi siempre están detrás, y no la “falta de disciplina” por sí sola, aislada.

Nyak MC, gerente de proyectos y profesora de Educación STEAM, con Luciane, directora ejecutiva del PRODICA, en el taller de Producción de Contenido Digital de Inova Quebrada
Cuando hay desinterés en clase, los educadores investigan: ¿necesidad de ingresos en la familia? ¿Embarazo? ¿Situaciones familiares complejas? ¿Salud? Esas causas estructurales casi siempre están detrás, y no la “falta de disciplina” por sí sola, aislada.
El papel del educador de mediar
El educador no es quien tiene todas las respuestas, sino quien crea condiciones para que los aprendizajes ocurran. Estimula la autonomía haciendo preguntas que lleven a los participantes a encontrar sus propios caminos.
Hasta el espacio físico cambia en ese enfoque: estaciones, círculos y grupos colaborativos sustituyen a las filas de pupitres, los materiales quedan disponibles para la exploración libre, herramientas como la impresora 3D se vuelven instrumentos de descubrimiento.
Actividades aparentemente simples son poderosas:
- rompehielos donde los educadores comparten objetos personales e historias, estimulando un intercambio genuino;
- cartas escritas al futuro por correo electrónico, que permiten mapear discretamente habilidades y necesidades sin estar evaluando ni examinando.
Romper determinismos
Nara Leme compartió una experiencia en la que fue advertida sobre un alumno o alumna con una característica de personalidad “negativa”. En la práctica, nunca identificó esa característica. Pedagogía diferente, contexto de acogida, y el determinismo creado por terceros se deshace.
Los estereotipos son perjudiciales. Limitan posibilidades reales.
Boaventura de Sousa Santos, pensador portugués, propone el concepto de “ecología de saberes”: diálogo entre conocimientos científicos, saberes populares, indígenas, afrodescendientes, sin jerarquizarlos. Reconocer esa pluralidad de conocimientos es esencial especialmente en contextos periféricos.
El pensador indígena Ailton Krenak complementa eso con una perspectiva contracolonial, cuestionando modelos de conocimiento eurocéntricos impuestos históricamente. Para educadores que trabajan con públicos periféricos, eso significa: no aceptes estereotipos, reconoce la pluralidad de saberes que tus participantes traen.
Pedagogía compartida
Patrícia Polzl destaca que los educadores comparten informaciones sobre cada estudiante. Cuando uno percibe que está presionando demasiado a alguien, un colega puede hacer un abordaje menos intimidador. Esa colaboración reconoce que la conexión ocurre de formas diferentes con personas diferentes.
Todo el equipo, formado por gestores, trabajadoras sociales y coordinadores, ofrece múltiples puntos de apoyo. No siempre el participante se siente seguro conversando con el educador principal, pero puede buscar a otro miembro del equipo.
Eso es humanidad en la educación: reconocer que somos diferentes, que nos relacionamos de manera distinta, que necesitamos apoyos múltiples.

Patrícia Polzl, profesora de Educación STEAM, en la clase de la iniciativa de tecnología y género Minas em Tech.
El desafío de las entregas
Aquí tenemos una conversación esencial: aceptar “la entrega dentro de las posibilidades de cada uno”.
Aliene Villaça y Amanda Santos compartieron casos de participantes que no consiguen entregar proyectos de ciencia y tecnología “perfectos” porque luchan con la autoestima, el tiempo limitado, la energía agotada. El foco entonces se desplaza de métricas rígidas hacia el desarrollo personal y el fortalecimiento de la autopercepción.
Un estudiante que desistió de un proyecto no “fracasó por falta de capacidad”. Probablemente enfrentó presiones estructurales invisibles que el sistema tradicional no reconoce. Trabajo, ingresos, salud, familia: realidades que la educación de periferia conoce bien.
Una gestión que acoge
Amanda Santos levantó un punto crítico: la gestión debe dar confianza a los educadores para que no se sientan castigados si no entregan el 100% del contenido previsto para el año.
El trabajo con públicos periféricos no es blanco o negro. Exige flexibilización, escucha, adaptación.
Nuestros aprendizajes y prácticas hasta aquí
Fundamentos de escucha y relación:
- establecer la escucha activa como principio de todas las interacciones;
- construir confianza desde la movilización inicial, involucrando a escuela, familia, comunidad;
- realizar actividades que promuevan un conocimiento mutuo genuino;
- mapear contextos, vivencias, necesidades antes de definir contenidos;
- evitar juicios y estereotipos sobre estudiantes o territorios.
Posicionamiento del educador:
- posicionar a los educadores como mediadores, no como autoridades jerárquicas;
- implementar pedagogía compartida con comunicación constante entre el equipo;
- ofrecer múltiples puntos de escucha y apoyo (educadores, gestores, asistentes);
- garantizar acogida mutua, reconociendo que los educadores también son afectados.
Enfoques pedagógicos:
- adaptar continuamente las estrategias a las realidades específicas de cada grupo;
- practicar la educación no violenta en la resolución de conflictos, usando la estructura de Rosenberg;
- aceptar entregas dentro de las posibilidades de cada participante;
- reconocer que la deserción tiene causas estructurales graves;
- transformar los espacios físicos para estimular la colaboración y la autonomía;
- promover una ecología de saberes que reconozca la pluralidad de conocimientos.
Gestión y financiamiento:
- flexibilizar métricas considerando realidades periféricas y el bien común como principio;
- argumentar ante los financiadores que la educación en periferias exige bien común, no lucro.
Referencias teóricas para estudiar

Educación popular y pedagogía liberadora
Paulo Freire es una referencia fundamental. Sus obras “Pedagogía del oprimido” y “La educación como práctica de la libertad” fundamentan los conceptos de educación concientizadora y diálogo problematizador, esenciales para estimular la reflexión y la acción sobre la realidad.
Marta Harnecker, pensadora chilena, ofrece metodologías prácticas. Sus trabajos sobre liderazgos comunitarios y construcción de hegemonía contrahegemónica son especialmente relevantes para proyectos como PerifaImpacto, que buscan el protagonismo de liderazgos periféricos.

Comunicación y relaciones dialógicas
Marshall Rosenberg y la Comunicación No Violenta complementan directamente los pilares de la Educación No Violenta. La CNV estructura la comunicación en: observación, sentimiento, necesidad, pedido, alineándose con prácticas de resolución de conflictos sin castigo.
La integración entre Freire y Rosenberg es particularmente potente: mientras Freire propone el diálogo problematizador como herramienta de concientización, Rosenberg ofrece una estructura práctica para una comunicación empática y clara.

Pedagogía liberadora con perspectiva feminista y antirracista
bell hooks, en “Enseñar a transgredir”, profundiza a Freire con una perspectiva feminista y antirracista. Enfatiza que la educación es un acto político, que los profesores deben crear espacios donde todas las voces sean valoradas, conectándose con el principio de no castigar la verdad.

Afectividad y desarrollo cognitivo
Lev Vigotski ofrece, vía la “Zona de Desarrollo Próximo”, una comprensión de cómo la mediación y el afecto impactan el aprendizaje. Su obra “Pensamiento y lenguaje” profundiza esa relación.
Por fin, quiero recordar que cuando fundamos la Casa Hacker en 2018, creíamos que la educación en tecnología era un derecho, no un privilegio. Hoy, siete años después, reafirmo nuestra creencia, pero con un aprendizaje crucial: lo que hacemos aquí funciona porque se construye con las personas, no para ellas.
Pero aquí está lo incómodo: muchos educadores, gestores y políticas públicas todavía operan como si el aprendizaje fuera transmisión de contenido (lo que llamo procesos contenidistas). Como si la afectividad fuera un lujo. Por eso tomamos la decisión de compartir hoy nuestras prácticas con esta publicación. No es apenas el relato de un encuentro: es un manifiesto de que otro modelo es posible, y está funcionando aquí. Es una invitación para que otras organizaciones, escuelas y territorios vean que las metodologías de Paulo Freire, bell hooks y Vigotski no son teorías distantes. Son prácticas concretas que educadores reales practican a diario.
Nos comprometemos a continuar abriendo nuestras puertas, compartiendo vivencias, creando espacios de aprendizaje mutuo. Porque la educación popular es eso: no es propiedad de nadie, es construcción colectiva, de territorio para territorio, favela para favela, quebrada para quebrada.
Créditos y reconocimientos
Este encuentro fue coordinado por Aliene Villaça, doctora en Educación y coordinadora de Educación STEAM, y Patrícia Polzl, con licenciatura y grado en Artes Visuales y profesora de Educación STEAM de la Casa Hacker, que crearon y cuidaron un espacio genuino de diálogo entre educadores. Agradecemos profundamente a los educadores que compartieron sus vivencias, aprendizajes y desafíos: Hellio Couto, Nara Leme, Suellen Soares, Amanda Santos, Patrícia Polzl, Marcelo Oliveira, Celso Niger y Erlan Sousa, representando iniciativas como Minas em Tech, Inclusão Tech, Hackerclubes y PerifaImpacto.
Esta publicación refleja aprendizajes que atraviesan todas las iniciativas de la Casa Hacker, cada una con sus especificidades, pero unidas por principios pedagógicos de humanización, escucha y horizontalidad. Reconocemos también a los pensadores y pedagogos que fundamentan nuestras prácticas —Paulo Freire, bell hooks, Lev Vigotski, Marshall Rosenberg, Boaventura de Sousa Santos, Ailton Krenak, Marta Harnecker, Pierre Dardot y Christian Laval— cuyas literaturas continúan guiando nuestra búsqueda de una educación liberadora.
Esta publicación es una invitación a la continuidad.
*Esta publicación fue realizada a partir de los diálogos y debates del encuentro de educadores en noviembre. La redacción de la publicación se realizó a partir de la transcripción generada automáticamente por el Gemini AI de Google. Los créditos y la autoría de las prácticas pedagógicas son de los educadores y de sus referencias.
Referencias
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FREIRE, Paulo. Pedagogia do Oprimido. Rio de Janeiro: Paz e Terra.
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FREIRE, Paulo. Educação como Prática da Liberdade. Rio de Janeiro: Paz e Terra.
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HOOKS, bell. Ensinando a Transgredir: a educação como prática da liberdade. São Paulo: WMF Martins Fontes.
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VIGOTSKI, Lev S. Pensamento e Linguagem. São Paulo: Martins Fontes.
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ROSENBERG, Marshall B. Comunicação Não Violenta: técnicas para aprimorar relacionamentos pessoais e profissionais. São Paulo: Ágora.
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SANTOS, Boaventura de Sousa. A ecologia de saberes. In: A gramática do tempo: para uma nova cultura política.
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KRENAK, Ailton. Ideias para adiar o fim do mundo. São Paulo: Companhia das Letras.
-
HARNECKER, Marta. Reconstruindo a esquerda. São Paulo: Expressão Popular.
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DARDOT, Pierre; LAVAL, Christian. Comum: ensaio sobre a revolução no século XXI. São Paulo: Boitempo.
