
Liderazgos en la entrada del Impacta Mais
El Impacta Mais es uno de los principales eventos brasileños dedicados a la economía de impacto, reuniendo liderazgos, organizaciones, inversores y emprendedores que promueven transformación social y ambiental, y que sucedió en São Paulo los días 20 y 21 de mayo de 2026. El día 20, la Caravana de Campinas fue formada por 40 liderazgos por medio de la articulación de los Hubs Quebrada em Movimento, Ozipa Criativa y Conexão Quilombo Amarais, en alianza con el Coletivo Movimento Rosalina.
Al día siguiente del Impacta Mais escuché algo que me emocionó más que cualquier charla.
Las personas comentaban sobre la presencia de Campinas en el evento. Hablaron sobre la caravana que conseguimos movilizar, sobre el grupo de liderazgos y sobre la importancia de ver a un territorio organizándose para garantizar que más personas tuvieran acceso a aquel espacio.
En aquel momento, pensé en todo lo que no aparecía en las fotos.
Pensé en los intentos que no salieron bien el año anterior. En las conversaciones para viabilizar transporte, alimentación e inscripciones. En las articulaciones entre diferentes organizaciones y territorios. En los liderazgos que solo pudieron participar porque alguien creyó que el acceso al conocimiento no debería ser un privilegio.
Fue ahí que percibí que todo el esfuerzo había valido la pena.
Más allá de llevar personas a un evento, conseguimos ampliar posibilidades.
Ampliar horizontes exige movimiento
He reflexionado cada vez más sobre cómo construimos nuestras referencias.
Muchas veces, cuando permanecemos apenas dentro de nuestro territorio, vemos posibilidades muy parecidas a nuestra realidad. Eso no significa falta de creatividad o iniciativa: significa que nuestras experiencias también delimitan aquello que conseguimos imaginar.
Cuando un liderazgo participa de un evento, conoce otras iniciativas, escucha experiencias de diferentes regiones del país y dialoga con personas que enfrentan desafíos semejantes, el repertorio se amplía. Surgen nuevas ideas. Caminos que antes parecían distantes pasan a parecer posibles.

Ver otras realidades también es formación
Durante el Impacta Mais, liderazgos de Campinas tuvieron contacto con emprendedores, organizaciones sociales, editoriales, negocios de impacto e iniciativas de diferentes partes del país.
Más que asistir a charlas, pudieron observar soluciones que ya están siendo aplicadas en otros contextos, conocer personas que comparten desafíos semejantes y percibir que muchas transformaciones que suceden en sus territorios también están sucediendo en otras regiones.
Ese reconocimiento fortalece la confianza de quien actúa localmente y amplía la comprensión sobre el propio trabajo.
Las experiencias que marcaron a los participantes muestran la diversidad de aprendizajes construidos a lo largo del evento.
Para Daniella Aparecida Carvalho, del Hub Ozipa Criativa, uno de los momentos más significativos fue la oportunidad de conversar directamente con iniciativas emprendedoras sociales y acompañar la charla sobre inclusión productiva realizada en el escenario principal. La experiencia reforzó la importancia de acercar prácticas concretas a los debates sobre desarrollo y generación de oportunidades.
Silvia Regina Domingues da Fonseca, del Coletivo Movimento Rosalina, destacó las charlas sobre inversión en las periferias, pero resaltó una reflexión que permaneció después del evento: la necesidad de comprender que no toda pobreza es financiera. Su observación amplía el debate sobre desarrollo territorial y nos invita a mirar también las desigualdades relacionadas con el acceso, las oportunidades, las conexiones y el conocimiento.
Las barreras invisibles al acceso
Existe una cuestión que no siempre aparece en las discusiones sobre formación y desarrollo territorial: el acceso.
Participar de un evento tiene costos. Transporte, alimentación, inscripción, tiempo de desplazamiento y, muchas veces, la necesidad de organizar quién quedará responsable de los cuidados de la casa o de los hijos durante la ausencia.
Para muchos liderazgos comunitarios, esas barreras vuelven inviable la participación, incluso cuando el interés y la disposición existen.

Liderazgos en la plaza de comidas
El desafío va más allá de la entrada
Garantizar un cupo es apenas una parte del proceso.
Es preciso crear condiciones para que las personas consigan ocupar esos espacios. Eso involucra recursos, planificación, alianzas y una comprensión profunda de las realidades vividas por los liderazgos de los territorios.
Por eso, la articulación entre organizaciones, colectivos e iniciativas locales es tan importante. Transforma oportunidades individuales en oportunidades colectivas.
Fue justamente esa articulación la que permitió que liderazgos de diferentes territorios de Campinas participaran del Impacta Mais, fortaleciendo no solo trayectorias individuales, sino también redes de colaboración que siguen actuando después del evento.
Cuando una persona aprende, muchas personas aprenden
Una de las escenas que más me marcó sucedió durante el propio evento.
Mientras acompañaba las actividades, vi liderazgos compartiendo en tiempo real aquello que estaban aprendiendo con sus grupos y comunidades.
Entre ellas estaba Deiliane do Carmo de Araujo Nascimento, liderazgo conectado al Hub Quebrada em Movimento, que registraba los contenidos y enviaba mensajes a su grupo.
En uno de esos mensajes escribió:
“Estoy aquí aprendiendo para llevarles a ustedes.”

Deiliane do Carmo de Araujo Nascimento.
Esa frase resume mucho de lo que creo sobre el desarrollo de liderazgos.
El conocimiento no permanece con quien participó. Vuelve a la comunidad en forma de conversación, inspiración, aprendizaje, proyectos y nuevas posibilidades.
Cuando garantizamos que un liderazgo acceda a un espacio de formación, conexión e intercambio, no estamos invirtiendo apenas en una persona. Estamos fortaleciendo redes enteras de relaciones, organizaciones y comunidades que serán impactadas por aquello que ella aprendió.
El impacto continúa después del evento
Nadie vuelve igual después de acceder a nuevas experiencias.
Cuando un liderazgo amplía su repertorio, influye en sus pares. Cuando sus pares se fortalecen, fortalecen también sus iniciativas. Y cuando las iniciativas se fortalecen, el territorio entero se beneficia.
El impacto no termina cuando el evento acaba.
Continúa en las reuniones, en los grupos de WhatsApp, en los talleres, en los proyectos y en las nuevas conexiones construidas a partir de aquella experiencia.
Una caravana que inspiró a otros territorios
Lo que más me emocionó no sucedió durante una charla.
Sucedió cuando escuché a personas comentando sobre la presencia de la caravana de Campinas en el Impacta Mais.
Percibir que nuestra movilización llamó la atención de otros territorios me hizo comprender algo importante: cuando conseguimos construir caminos para ampliar el acceso, mostramos que eso también puede ser hecho por otras personas y organizaciones.
Ese sentimiento también apareció entre los liderazgos participantes. Ana Marília Cândido Lima, liderazgo conectado al Hub Quilombo Amarais, compartió cómo la experiencia aumentó su percepción sobre las posibilidades de actuación colectiva y sobre la importancia de ocupar espacios donde diferentes territorios, historias y soluciones se encuentran.
Más que un viaje, la caravana representó una oportunidad de intercambio, aprendizaje y fortalecimiento de vínculos entre personas comprometidas con la transformación social en sus territorios.

Liderazgos en el panel de entrada
Nuestra presencia allí no representaba apenas a los participantes de aquel viaje. Representaba una construcción colectiva, hecha por muchas manos, que creyeron que el acceso al conocimiento necesita ser democratizado.
Cuando un territorio se mueve, otros territorios también se mueven
Lo que comenzó como una movilización local terminó generando inspiración para otros grupos presentes en el evento.
Al percibir que liderazgos de Campinas habían conseguido organizarse colectivamente para participar del Impacta Mais, representantes de otros territorios pasaron a considerar la posibilidad de construir iniciativas semejantes en sus propias regiones.
Ese quizás sea uno de los mayores impactos de experiencias como esa: mostrar que los caminos pueden ser compartidos, adaptados y multiplicados.
El movimiento que transforma
Cada vez más creo que el desarrollo territorial pasa por la capacidad de crear puentes.
Puentes entre personas, territorios, experiencias y oportunidades.
Cuando un liderazgo se mueve, no se mueve solo. Lleva consigo las historias, los desafíos y los sueños de su comunidad.
Y cuando vuelve, trae nuevas referencias, nuevos aprendizajes y nuevas posibilidades.
Por eso, sigo creyendo que invertir en la circulación de liderazgos es invertir en la transformación de los territorios.
Porque, al final, cuando un liderazgo se mueve, el territorio se mueve junto.
Y cuando un territorio se mueve, inspira a otros territorios a moverse también.
El Coletivo NaViela fue y registró la participación, ¡mirá aquí!

Karla Alexandra (Gerente de proyectos) con su hijo en una mesa con Celso (Asesor de Impacto) del día siguiente- 21/05/26
